Clamidia
La clamidia es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más frecuentes. Está causada por una bacteria llamada Chlamydia trachomatis.
En Canadá, la clamidia es la ITS bacteriana más declarada. Puede vivir en la garganta, la uretra, el recto, los ojos, el cuello uterino o la vagina.
A menudo se la denomina la «enfermedad silenciosa», porque muchas personas no presentan síntomas pero siguen siendo portadoras de clamidia. Las investigaciones demuestran que más de la mitad de las personas asignadas al sexo masculino al nacer y aproximadamente 7 de cada 10 personas asignadas al sexo femenino al nacer pueden no experimentar ningún síntoma cuando tienen clamidia.
El uso de métodos de prevención del VIH como la PPrE ha hecho que el sexo sin preservativo sea más habitual para algunos, lo que puede aumentar la propagación de ITS como la clamidia y la gonorrea.
Por qué la clamidia es importante para el VIH y otras ITS
- Tener clamidia puede aumentar el riesgo de contraer el VIH, sobre todo si hay inflamación o daño tisular a causa de la infección.
- Como la clamidia no suele presentar síntomas, la gente puede contagiarla sin saberlo.
- A veces, la clamidia no tratada puede provocar complicaciones, como cicatrices o infertilidad.
Síntomas – A qué prestar atención
Muchas personas no notarán nada en absoluto. Pero los síntomas pueden manifestarse de distintas formas según dónde esté la infección:
- Uretra (personas con pene): secreción, ardor al orinar, picor, dolor o testículos hinchados
- Recto: secreción, dolor o hemorragia
- Garganta: normalmente no hay síntomas, a veces dolor leve
- Ojos: enrojecimiento, dolor, secreción si la clamidia llega al ojo
- Cuello uterino / vagina: flujo, dolor durante las relaciones sexuales, hemorragia entre menstruaciones o ardor al orinar
Si observas alguno de ellos -o simplemente quieres estar tranquilo-, es importante hacer pruebas.
Hazte la prueba: no confíes sólo en la orina
Las pruebas son la única forma de saber con seguridad si tienes clamidia. Pero aquí está el problema:
Muchos médicos de atención primaria sólo piden un análisis de orina (o un frotis genital). Esa prueba es útil, pero pasa por alto las infecciones de garganta y recto.
La hoja informativa del GMSH señala que las pruebas deben incluir orina e hisopos de la garganta y el recto si has tenido sexo oral o anal. Muchas infecciones pasarían desapercibidas si sólo se hicieran pruebas de orina o genitales.
Eso significa que puedes -y debes- abogar por ti mismo. Pregunta:
- «¿Puedes pasarme también un hisopo por la garganta y el recto?».
- «¿Ofrecéis auto-swabbing para estos sitios?»
Las pruebas rutinarias en todos los posibles lugares de exposición son la mejor forma de mantenerse sano, aunque no tengas síntomas.
Tratamiento
La clamidia se trata con antibióticos. Tu proveedor decidirá qué opción es la más adecuada.
Puede recomendarse una prueba de seguimiento 3-6 meses después para comprobar si hay reinfección. En algunos casos, se hace una prueba de curación (antes) para asegurarse de que la infección ha desaparecido, sobre todo si continúan los síntomas.
Protegerse
- Utiliza preservativos para el sexo vaginal, anal y oral.
- Algunas personas utilizan la profilaxis postexposición con doxiciclina (DoxyPEP)-tomar doxiciclina después de mantener relaciones sexuales sin preservativo para reducir las probabilidades de transmitir determinadas ITS bacterianas, incluida la clamidia. Pero existe preocupación por la resistencia a los antibióticos y los efectos secundarios a largo plazo.
- Habla abiertamente con tu(s) pareja(s) sexual(es) sobre las pruebas y el estado de las ITS.
- Las pruebas periódicas ayudan, sobre todo si tienes parejas nuevas o múltiples.
Sexo, estigma y hablar con la pareja
Hablar de las ITS puede resultar difícil debido al estigma, pero no tiene por qué.
- Tener una ITS no te convierte en «sucio» o «malo».
- Puedes elegir cuándo, cómo y con quién compartir tu estado.
- Las conversaciones pueden resultar más difíciles en algunos contextos (como el sexo en grupo, los cuartos oscuros o cuando hay sustancias de por medio). Planificar cómo y cuándo hablar ayuda.
Un enfoque sexual positivo dice: tu salud, tu sexualidad y tu placer son válidos. Controlar las infecciones forma parte del cuidado de ti mismo y de tus parejas.
La clamidia es frecuente, a menudo silenciosa, pero tratable. Como muchas infecciones se producen en la garganta o el recto, los análisis de orina por sí solos no bastan: ¡el frotises importante!
Las pruebas, el tratamiento, los preservativos, DoxyPEP y las conversaciones abiertas marcan la diferencia. Con las herramientas y los cuidados adecuados, puedes disfrutar de tu vida sexual y protegerte a ti mismo y a los demás al mismo tiempo. Consulta nuestra Hoja informativa sobre la clamidia para saber más.
¿Tienes preguntas? ¡Estamos aquí para ayudarte!
Otros artículos en ITS y VIH
ITS y VIH
Otras ITS y MPOX
Con las ITS en aumento y el mpox en nuestras comunidades, las pruebas tempranas, el tratamiento y la vacunación son fundamentales para mantenernos sanos.
Prevención Básica
Con más herramientas de prevención que nunca, puedes elegir las estrategias que mejor funcionen para manteneros sanos a ti y a tus parejas.
Entender las ITS y el VIH
Los tratamientos modernos y la prevención han cambiado el panorama del VIH y las ITS, aunque mantenerse informado sigue siendo clave.
Herramientas adicionales
Calendario de actos